México incoherente

En esta entrada me gustaría abordar el tema del ingreso y la percepción que éste brinda en la sociedad.

En fechas pasadas el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) reportó el informe referente al Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP). Este índice mide el poder adquisitivo del ingreso laboral respecto a la adquisición de la canasta alimentaria. En pocas palabras, si el índice aumenta, menos gente puede adquirir una canasta alimentaria con su ingreso disponible.

En lo personal, yo nunca me cansaré de señalar que el CONEVAL es una institución por la cual todos nos debemos sentir orgullosos, sus aportes son fundamentales y habrían de considerarse al momento de generar, modificar y evaluar toda política pública.

A pesar de que dicho índice no constituye una medición de pobreza, nos muestra una realidad que en diversas ocasiones no se observa, o no se desea ver.

Así pues, se muestra el comportamiento de dicho índice a lo largo del tiempo:

Dicha gráfica muestra cómo a lo largo del tiempo, el ingreso obtenido a través del trabajo resulta insuficiente para adquirir la misma canasta alimentario. Considero que es momento de replantear la política social del país, ya que si bien hay programas que sí están dando resultados (aunque pudieran ser no los esperados) hay otros que inclusive su aplicación es regresiva, es decir, no beneficia a la población vulnerable (la cual sería la población objetivo y motivo de origen de esos programas) sino que los beneficiarios son personas que en realidad no deberían acceder a dichos programas.

La gráfica anterior, surge, en cierta medida, de ésta que muestro a continuación:

En pocas palabras, uno podría decir, de manera general, que el valor de la canasta básica aumenta en mayor proporción que el ingreso laboral, por lo que hoy en día en cierto porcentaje de la población, el hecho de tener trabajo ya no le garantiza, al menos, consumir la misma cantidad de alimento por el mismo precio (deflactado, claro está).

Es por lo anterior, que sin considerar indicadores como los que presenta el CONEVAL, difícilmente se podrá fortalecer el mercado interno, ya que los impactos positivos derivados de las políticas industriales se ven mermados.

Ahora, lo que contrasta de forma importante con lo anteriormente expuesto, es lo que publicó en semanas pasadas el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) referente al Bienestar Autorreportado (BIARE) por parte de la población urbana.

Tal como observamos en la primera gráfica, la población urbana cada vez tiene más dificultades para acceder a la misma canasta básica, según el ITLP, pero las personas se sienten satisfechas con su vida. De hecho, la población que enfrenta los problemas de acceder al mercado laboral por primera vez (18-29 años) es la que reportó mayor satisfacción con una calificación de 8.4 (en escala de 0 a 10), inclusive uno creería que dicho grupo son quienes están menos satisfechos en la sociedad, pero por lo visto no es del todo cierto. La calificación general fue de 8.2.

A pesar de la disparidad de los resultados entre el INEGI y el CONEVAL, no implica de ninguna manera que alguno esté mal, simplemente son “fotografías” que muestran una realidad un tanto confusa. De esto, hay muchas lecturas, una de ellas es que la sociedad mexicana todavía no logra discernir lo que desea exactamente: exige resultados, pero al momento de cuestionarle qué resultados, las respuestas son ambiguas y cambiantes a lo largo del tiempo. Otra, pudiera ser que somos conformistas, y que todavía continuamos en los tiempos paternalistas donde se exige todo al gobierno sin dar esfuerzo alguno a cambio.

Al final, considero que como sociedad nos debemos replantear lo que queremos, así como lo que estamos dispuestos a dar en reciprocidad. De lo contrario, se están mandando los mensajes equivocados tanto al gobierno como a los partidos políticos, quienes claramente no tienen incentivo alguno por cambiar dadas las circunstancias (o fotografías) actuales.

Add new comment

Filtered HTML

  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Lines and paragraphs break automatically.

Plain text

  • No HTML tags allowed.
  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Lines and paragraphs break automatically.
By submitting this form, you accept the Mollom privacy policy.