¿Qué esperar en la segunda mitad?

By Saul Guarneros Mancera

En esta y futuras entregas, me gustaría abordar el tema de lo que podría observarse en la segunda mitad de este sexenio, el sentir de la sociedad y lo que falta aún por hacer. Como saben, en la pasada entrega comenté que se percibe una sociedad fracturada, una sociedad para la cual al parecer no hay matices y todo se tradujera en respuestas prácticamente binarias: bueno o malo.

Parte de ello, desde luego tiene que ver con el rol que ha jugado la administración actual al encapsular al presidente ante cualquier tipo de crítica o señalamiento. Ello es importante, ya que justamente fue lo contrario lo que lo llevó a la presidencia: su siempre constante acercamiento con la población, inclusive en los momentos más ríspidos de la campaña.

En este sentido, en algunos integrantes del gobierno se ha percibido en ocasiones actitudes sobradas, en otras de prepotencia y por último, de torpeza. El equipo del presidente ha tenido un pésimo manejo de comunicación social y acción ante las crisis que han surgido los últimos 18 meses. Ello, le ha costado al presidente muchos puntos porcentuales en su nivel de aceptación y un incremento en el escepticismo por parte del sector empresarial.

A su vez, el entorno global ha sido adverso. Como se sabe, las finanzas públicas mexicanas siguen petrolizadas y el crudo en el mercado mundial ha disminuido su valor, lo que ha llevado a una presión importante para el presupuesto del próximo año e inclusive para el del 2017. Otro factor de presión preponderante para los siguientes años, el cual se ha señalado en múltiples ocasiones en este blog, son las pensiones y jubilaciones.

A pesar de ello, la economía nacional crece y está presentando importantes números en materia de generación de empleo formal. Una parte se debe a los primeros impacto que está teniendo la reforma laboral y otra la formalización del empleo debido a los diversos programas, los cuales están resultando atractivos para aquellos que se mantenían en la informalidad.

Si se compara los crecimientos que ha estado teniendo el empleo respecto al de la economía, se observa que el empleo crece al doble que la economía. De hecho, respecto al crecimiento económico de este año, comenté que estaríamos creciendo al 2.8%, mientras organismos como la OCDE, BM, FMI, nos daban un aproximado de entre 3.5 - 4.2%. Así, trimestre tras trimestre dicha expectativa ha ido en decremento, tanto para el sector público como para el privado.

Este año, calculo estaremos creciendo alrededor del 2.3% y para el próximo año no observo un crecimiento económico mayor al 2.6%. Espero me equivoque.

Es por ello, que este periodo reformador resulta tan trascendental ya que las bases para enfrentar las futuras turbulencias, así como el cambio de paradigma en la economía nacional, comienzan a tomar rumbo. Como todo, hay diversos grupos que se oponen a estos cambios, y ello es totalmente normal, se les está sacando de su zona de confort, y en diversos rubros se les ha puesto a competir. Un ejemplo claro: el sector de telecomunicaciones.

No obstante, en muchas ocasiones se tiene una visión o expectativa un tanto compleja, por decirlo de alguna manera, se espera que las reformas den resultado prácticamente después de su promulgación, y por el ello el descontento. Una reforma no da resultado al día siguiente ni aquí, ni en cualquier otro país del mundo. No sólo es la promulgación, el proceso de ejecución, seguimiento y mejora continua, son tan importantes, o más, como el simple hecho de haber logrado los acuerdos necesarios para su firma.

Un ejemplo de visiones contrarias pudiera ser el siguiente: hace poco más dos semanas, el INEGI reportó que una disminución en el índice que mide la percepción sobre la situación económica actual del país, ubicándose en 46.4 puntos. Cuando el valor de este índice es mayor a 50 puntos se dice que la expectativa optimista, debajo de dicho valor, se considera pesimista. En contraparte, el sector empresarial reportó un valor de 54 puntos, es decir, en el sendero optimista.

En las siguientes entregas, seguiré comentando al respecto.

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