Jorge Bela

 
Bulevar del Rio: devolviendo al peatón un lugar en la ciudad

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Cali

 

Desde mediados del siglo XX Cali ha experimentado un crecimiento muy significativo. La población que en 1951 era de 284.000 personas, pasó a 1.400.000 en 1991, y a 2.3200.000 en el 2013. El antiguo dentro histórico se ha visto rodeado por una sucesión de hasta 22 comunas en una extensión de 120.000 km2. La creciente necesidad de traslados dentro de la ciudad, y la ausencia de un sistema de transporte masivo, resultaron en un crecimiento explosivo en el número de vehículos circulando por la ciudad, y que en el último censo publicado, con datos del 2011, superaban ya el medio millón. Para acomodar todo este tráfico rodado, los sucesivos gobiernos municipales buscaron ampliar las calzadas y crearon vías rápidas, desplazando al peatón a un segundo lugar. Como consecuencia de todas estas dinámicas, Cali se convirtió en una ciudad sumamente congestionada, difícil y peligrosa para los peatones y ciclistas, y con un considerable déficit de espacios públicos.

La creación de un sistema masivo de transporte basado en buses expresos, MIO (Masivo Integrado de Occidente), y que fue puesto en operación en 2009, fue un paso significativo en la mejora del transporte público. Tan grande fue su aceptación, que más allá de su utilidad práctica se convirtió en un símbolo unificador para la ciudad. Sin embargo, no contribuyó a mejorar la situación de los peatones o ciclistas, pues utiliza carriles exprés exclusivos, y circula a gran velocidad, dejando el resto de las vías congestionadas e inaccesibles.

Sin embargo, la inauguración del pasado mes de mayo del Bulevar del Río, un corredor peatonal de cerca de 800 metros de longitud en pleno centro histórico, supuso un punto de inflexión en la relación entre el peatón y los vehículos motorizados en Cali. El Bulevar ocupa el espacio sobre el que transcurría la Avenida Colombia, tradicionalmente una de las principales de la ciudad, pero que debido al incesante tráfico y congestión se había degradado de forma considerable. El proyecto, que había sido discutido durante décadas, finalmente se inauguró el pasado mes de mayo, y el proyecto fue liderado por la arquitecta caleña Elly Burkhardt. El tráfico se ha desviado a un túnel del 980 metros de longitud, aunque por el bulevar circula una línea del MIO, aunque lo hace con la velocidad limitada a 20km por hora, lo que permite compartir el espacio con los peatones.

Los beneficios del proyecto son evidentes: se ha creado un gran espacio público en pleno centro de la ciudad, que permite además el disfrute del Río Cali, que es singularmente bonito. También facilita el transporte a pié y en bicicleta por una zona de alta densidad y donde se concentran grandes centros de trabajo, como la propia alcaldía y las sedes de varias empresas. Queda pendiente la ordenación de los predios adyacentes al bulevar, que no se han intervenido y que aún reflejan el deterioro de la antigua Avenida Colombia, y la integración con el resto del centro histórico. Entre tanto, este proyecto constituye un firme primer paso en la devolución a los peatones del espacio perdido a favor de los vehículos motorizados.