Jorge Bela

 
Luchando contra el desempleo juvenil mediante programas de formación

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Cali

 

El desempleo juvenil es un problema especialmente grave en Cali. Las tasas de acercan al 33 por ciento, la más alta de las principales ciudades del país (la media nacional en este sector demográfico es del 17 por ciento). Si bien es cierto que la tasa general de desempleo en la capital del Cauca es también superior a la nacional (13 por ciento frente al 9 por ciento), los jóvenes caleños sufren este problema de forma desproporcionada. Aunque las causas del desempleo son complejas, cabe destacar un periodo de recesión económica que duró 10 años, de 1995 a 2005, que coincidió con la llegada de fuertes flujos migratorios. Aunque a partir de 2006 la economía ha crecido, no lo ha hecho en tasas suficientes para absorber la bolsa de desempleo y los nuevos flujos migratorios. La falta de cualificación para los nuevos trabajos que van surgiendo es otra barrera para que los jóvenes obtengan empleo.

Para mitigar este grave problema, existen varias iniciativas tanto públicas como privadas destinadas a mejorar la preparación de los jóvenes. Jóvenes en Acción, un programa de ámbito nacional, prestará asistencia financiera para que puedan completar estudios a unos 4 000 jóvenes caleños. La formación debe ser en carreras técnicas o tecnológicas, aunque también se cubren cursos de capacitación y emprendimiento. El programa está destinado a jóvenes entre 16 y 24 años, que hayan culminado el bachillerato, y que pertenezcan a la Red Unidos, sean víctimas del conflicto armado y/o desplazamiento o beneficiarios de Familias en Acción (Red Unidos y Familias en Acción son programas destinados a ayudar a familias en situación de pobreza). La ayuda económica consiste en un estipendio bimensual de 200.000 COP (unos 100 US$), y se les exige estar bancarizados, algo que también redunda positivamente en su integración en el mercado de trabajo.

Otra iniciativa interesante es el Centro de Desarrollo Productivo, impulsado por la Fundación Carvajal y cofinanciado por algunos aliados tanto internacionales como locales. Esta iniciativa busca formar en oficios tradicionales a jóvenes en los estratos económicos mas bajos y/o en riesgo de exclusión social. En el año 2012 2,727 jóvenes, tanto de Cali como de zonas rurales del Valle del Cauca, recibieron formación como técnicos en el sector alimentario. Es importante que los programas no se circunscriban al término municipal de Cali, pues mejorando la situación de empleo en las zonas rurales próximas se previenen los movimientos migratorios que a su vez fomentan el crecimiento desordenado de la ciudad.

Los programas formativos, buscan mejorar la capacidad de los alumnos de generar ingresos y mejorar la competitividad de sus microempresas. A los microempresarios se les ofrece también formación en técnicas gerenciales y de la normativa a aplicar en el sector alimentario. En 2011 se implementaron ocho nuevos cursos de formación técnica en diferentes oficios (electricidad básica, confecciones, carpintería de aluminio, soldadura, impulsadoras y mercadeo, call center, sistemas básicos, arreglo de computadores y celulares). Cabe destacar que los cursos son impartidos en colaboración con el Servicio Nacional de Aprendizaje, una entidad pública. Sin duda la colaboración público-privada resulta imprescindible a la hora de resolver los problemas del desempleo.

Foto: SENA