Jorge Bela

 
MIO: un sistema de transporte masivo como símbolo unificador de la ciudad

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Cali

 

La implantación de MIO (Masivo Integrado de Occidente) ha supuesto una transformación para Cali que ha ido mucho mas allá de sus objetivos iniciales, ya de por si muy ambiciosos. El BRT no solo ha revolucionado el sistema de transporte urbano, sino que se ha convertido en todo un símbolo unificador para la ciudad, y una realidad palpable de que los problemas que habían devastado Cali durante las últimas décadas del siglo XX han quedado finalmente superados.

Tras descartarse la opción del metro por ser demasiado costosa, las obras del MIO comenzaron en 2004. El sistema comenzó a funcionar plenamente en el 2009, después de numerosos retrasos en unas obras que resultaron mucho mas complejas de lo previsto. En la actualidad, cuenta con 243 kilómetros de líneas, incluyendo 49 km de líneas exprés denominadas troncales, y lo utilizan mas de 500 000 pasajeros diarios. Una vez completadas todas las infraestructuras, abarcará al 98 por ciento de la ciudad.

Pero la implantación del MIO, una vez concluidas las obras, no se hizo sin problemas. Quizá el mas grave fue la problemática asignación de la operación de las líneas del MIO a las empresas que hasta entonces habían administrado las busetas, agrupadas en 4 concesionarias. La falta de capacidad empresarial y financiera de éstas, que ahora están en situación de quiebra, ha sido un problema que el MIO ha arrastrado desde sus inicios. La integración de los antiguos prestadores del servicio de transporte y los nuevos BRT son siempre complicadas, y en Cali no han conseguido hacerlo de forma satisfactoria. Todavía quedan en circulación más de 1 500 busetas que coexisten con el MIO, y cuya retirada de la vía pública tendrá un costo político elevadísimo.

La falta de cultura sobre el funcionamiento de estos sistemas también resultó en un gran número de accidentes, sobre todo de peatones y ciclistas que entraban en los carriles exprés. Con el tiempo este tipo de accidentes ha disminuido de forma significativa. También fue complicado acostumbrar a los pasajeros a acercarse a las estaciones, pues las busetas se detenían en cualquier lugar a lo largo de la ruta. La mayor comodidad de los buses el BRT, que disponen de aire acondicionado y están libres de vendedores ambulantes, fue su mayor reclamo en las fases iniciales.

Otro de los problemas que habitualmente se observan en este tipo de infraestructuras es la falta de las inversiones necesarias para el mantenimiento y sobre todo su ampliación, con lo que demasiado pronto se convierten en insuficientes. Las quejas mas frecuentes de los usuarios del MIO se centran en la falta de capacidad y en los retrasos: no se consigue obtener la media de 20kmh que es considerada óptima. La construcción de una sistema de cable en la Comuna 20, similar a los construidos en Medellín, es un ejemplo de los problemas que pueden afectar al futuro de la red. Inicialmente licitados en 2010, las obras se detuvieron en 2012, dando lugar a un litigio que no se ha resuelto hasta finales del 2013. Si todo va bien, las obras concluirán en 2015.

MIO se ha convertido en un símbolo para Cali, pero para mantenerse como un sistema viable y efectivo de transporte público será necesario resolver sus problemas financieros y acelerar el paso de las inversiones necesarias para mantener y completar su infraestructura.

Foto: Fernando Oliveros