Construyendo el metro de Bogotá

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Bogotá
Bogotá, 2 octubre 2014

La movilidad constituye uno de los principales retos a los que se enfrenta Bogotá. Con una población de mas de 8 millones de habitantes, se encuentra entra las únicas 6 ciudades de mas de 4 millones de habitantes que no cuenta con una red de metro. Razones de todo tipo han frenado su avance durante décadas. Sin embargo, los problemas de movilidad existentes en la ciudad se han agravado considerablemente. Tan solo en los últimos 3 años ha aumentado el parque automovilístico en un 35% (el número de motos se ha duplicado), y ni el Transmilenio (BRT) ni el SITP (sistema integrado de transporte), han avanzado de acuerdo con los planes previstos. La ciudad está en una situación cercana al colapso.

En la actualidad se están concluyendo los estudios técnicos finales (serán entregados en noviembre) del metro, y se cuenta con la financiación suficiente (un 70% de recursos de la nación, y el resto del distrito, especialmente impuestos a los combustibles) La construcción del metro es sin duda la obra mas compleja y costosa a la que se enfrenta Bogotá en estos momentos. Aunque el presupuesto que se maneja es de 3,000 millones de dólares, el coste final puede aproximarse mas a los 5.000 millones, sin contar imprevistos. Para acometer este proyecto, será imprescindible conformar una estructura institucional fuerte, que impida que su trabajo quede sujeto a las presiones políticas coyunturales. Esto es especialmente crítico en Colombia donde los alcaldes tienen una limitación de mandatos a 4 años.

Al frente de esta estructura debe haber un super gerente, preferiblemente nombrado por la presidencia de la república, modelo seguido con éxito en el metro de Quito. También será necesaria la contratación de una empresa gerenciadora con la capacidad técnica y la experiencia internacional en estructuración adecuadas. Finalmente, será necesario decidir el modelo de negocio. El más habitual en la región ha sido el de la construcción pública, y la concesión de la operación del sistema (Lima ha sido la excepción, pues se ha concesionado tanto la obra como la explotación).

Una vez tomadas todas estas decisiones, en un proceso que está siendo acompañado por el Banco Mundial se podrá concretar la licitación. Difícilmente se podrá lograr antes de un año. Una vez culminado el proceso de licitación podrá comenzar la construcción que se demorará entre dos y tres años, si no surgen complicaciones técnicas. Debido a la característica del subsuelo de Bogotá, probablemente no se podrán utilizar las tuneladoras, y se tendrá que ejecutar mediante la técnica del "cut and cover," con lo que se producirán grandes disrupciones en el tráfico rodado durante un periodo prolongado.

Bogotá necesita metro para mejorar la movilidad, y para liberar las calles para un uso mas centrado en el peatón y las bicicletas. Sin embargo, el metro no será suficiente, será imprescindible ampliar considerablemente la red de Transmilenio, y dar el mantenimiento adecuado a las rutas existentes. También se debe concluir la red del SITP, y empezar a diseñar un sistema de trenes de cercanías. Un sistema suficientemente dimensionado y bien interconectado está aún a varios años de distancia. Hasta entonces a los habitantes de Bogotá no nos queda mas que tener paciencia, pues las cosas van a empeorar, y mucho, antes de mejorar.

Foto: Metro de Bogotá

Permalink to this discussion: http://urb.im/c1410
Permalink to this post: http://urb.im/ca1410bts