Hasta qué punto la política pública del Bando 2 afectó la inclusión urbana y la informalidad en el DF entre 2000-2006

María Fernanda Carvallo, Gestor Comunitario de Mexico D.F.
Mexico D.F., 21 noviembre 2014

El Investigador y Catedrático Arq. Sergio Tamayo señala que "en diciembre de 2000, a dos días de asumir el poder, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF) emitió el Bando 2, el cual prohibía la construcción de conjuntos habitacionales de más de dos pisos en nueve de las 16 delegaciones políticas del Distrito Federal (DF) y la permitía en las cuatro delegaciones centrales."

El objetivo del Bando 2 fue convertirse en "un instrumento de la política de desarrollo urbano que pretendió revertir el crecimiento desordenado de la ciudad, la expansión urbana y el despoblamiento de las áreas centrales; preservar el suelo con valor ecológico; y facilitar el acceso de vivienda a la población pobre en las delegaciones centrales."

En primera instancia, la política generó una gran demanda de los precios en las zonas centrales y se generó una competencia desleal entre las constructoras para obtener los predios disponibles. Por lo anterior, el impacto de la política del Gobierno del Distrito Federal fue un incremento en el precio de las propiedades con uso de suelo habitacional, por lo que el objetivo de repoblar las Delegaciones centrales y aliviar aquellas zonas ecológicas invadidas no se alcanzó.

Otro de los objetivos del Bando 2 era que las personas pobres pudieran tener acceso a la zona central de la ciudad donde hay más servicios públicos; sin embargo, la vivienda de interés social que tenía menor costo de adquisición dirigida a la población vulnerable, tenía que ser gestionada a través del sector público. Este mecanismo debía identificar aquellos predios disponibles y desarrollados por las constructoras bajo las normas del Bando 2, autorizar que los predios fueran habilitados para vivienda de interés social y por último otorgar los créditos a las personas de bajos recursos a través del Instituto de Vivienda del Distrito Federal. Por lo anterior, las personas marginadas se toparon con la dificultad de adquirir vivienda debido a la escasez de predios, a los altos precios del valor del suelo de aquellos predios disponibles y a un bajo nivel de préstamos crediticios debido a la demanda de estos. La población que no tuvo acceso a los predios autorizados bajo el Bando 2, tuvo que adquirir viviendas informales que no cumplían con los títulos de propiedad, contratos de alquiler o con las normas de construcción de la ciudad, debido a que se encontraban fuera de la demarcación de las delegaciones autorizadas para el desarrollo de vivienda.

Ante los impactos negativos, la política del Bando 2 finalizó en el 2006 permitiendo una vez más el desarrollo de vivienda en todas las delegaciones, no obstante el uso de suelo para vivienda de interés social sólo autorizó un piso más de construcción. La legislación actual aún no permite la construcción de viviendas de interés social de más de tres pisos, por lo que sigue habiendo muy pocos predios disponibles para que las personas sin recursos puedan gestionar esos predios a través de las instituciones públicas, y puedan ser incluidas en el desarrollo habitacional.

Desarrolladores de vivienda de la cámara empresarial Canadevi opinan que una de las alternativas ante esta problemática es una política pública de uso de suelo que permita la construcción de desarrollos habitacionales de más de seis pisos en zonas donde hay gran oferta de servicios y que permita detonar la vivienda de interés social y popular; de tal manera que se aproveche el espacio vertical de la ciudad para el desarrollo de más edificios que hagan frente a la demanda de vivienda de la población. Close.

Foto: Julio César Mesa

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