Vendedores informales en Cali: a la búsqueda de soluciones

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Cali
Cali, 20 julio 2016

En Cali existen unos 8000 vendedores informales ocupando el espacio público del centro. Para poder operar a menudo se ven obligados a pagar “vacunas” a las mafias y a las autoridades locales, que en algunos lugares pueden llegar a ser significativas: se han reportado pagos de hasta 10 millones de pesos (unos 3000US$). La ocupación del espacio público genera incomodidad y peligro para los ciudadanos--que se ven obligados a transitar por las calles--prejuicio a los vendedores formales que deben acarrear los gastos asociados a sus negocios, y genera conflictos puntuales, desencadenados cuando la ciudadanía y los informales se enfrentan por el control del espacio público.

Las tentativas de reubicación masiva que se han llevado a cabo en el pasado han terminado en fracaso. Los 289 comerciantes que se ubicaron en el centro comercial Ciudad de Cali II a finales de los 90 siguen reclamando ser propietarios de unos locales que, según afirman, les fueron prometidos. En el 2010 se intentó un nuevo proceso de reubicación de 2850 informales, que también termino en fracaso al quebrar la empresa que estaba construyendo los centros comerciales. Nos sorprende que aunque la alcaldía mantuvo reuniones en 2015 para estudiar posibles reubicaciones, los informales no mostraron interés alguno por este tipo de soluciones.

Tras el fracaso de las reubicaciones masivas, en la actualidad se busca solucionar el problema de forma mucho más localizada. Por ejemplo, en el espacio público generado tras la construcción del Bulevar del Río, inaugurado en 2013, se han establecido mecanismos de vigilancia constante que impiden que allí se instalen los ambulantes. En la actualidad se está desarrollando un proyecto para ordenar y controlar la venta ambulante en la plaza de Caycedo. También se imponen fuertes sanciones a las personas que intenten vender cualquier mercancía dentro del BRT MIO. Aun así, las ventas ambulantes, junto con la inseguridad y la congestión, son los problemas que más preocupan a los usuarios del sistema masivo de transporte .

La venta ambulante es un reto que en Cali resulta especialmente difícil de resolver. Por un lado, su tasa de desempleo está entre las más altas de Colombia, un 11,5% (aunque en el último año ha experimentado un notable descenso, pues en el 2014 la tasa fue del 13,1%. Por el otro, los vendedores informales tienen un sorprendente grado de satisfacción por su situación. Según una encuesta celebrada a mediados de 2015, tan solo un 18% de los informales ubicados en el centro de Cali desea tener un trabajo formal, mientras que el 35% dice estar plenamente satisfechos con su situación .

El estudio refleja otros datos interesantes: el 86% de los vendedores es propietario de su puesto de venta, el 57% dice generar empleo (entre uno y dos empleados), y sus ingresos medios rondan 1141000 COP para los hombres, y 962000 para las mujeres (el salario mínimo en Colombia es de 689000 COP). El 79% lleva menos de diez años dedicados a la venta informal, lo que refleja la llegada de sucesivas ondas migratorias de personas que abandonan las violencia y la pobreza de las zonas rurales. Otro dato sorprendente es que el 95% de los informales no pertenece a asociación alguna, lo que dificulta por un lado la defensa de sus derechos, y por otro la obtención de una solución global al problema. El Sindicato de Trabajadores Informales de Cali, Sintraviecali, es la organización representativa más reconocida.

Foto credit: Francois Thomas

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