Medidas educativas en el Plan General de Cali

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Cali
Cali, 12 septiembre 2016

En el peculiar sistema electoral municipal colombiano, los alcaldes electos deben aprobar al comienzo de su mandato un plan de desarrollo. Este plan servirá como guía de gobierno para los cuatro años de la alcaldía (la reelección consecutiva no está permitida). Debe ser aprobado por el concejo municipal, lo que a menudo supone un reto político que obliga a los alcaldes a alcanzar acuerdos con fuerzas políticas de diverso signo para lograr los votos necesarios. El alcalde de Cali, Maurice Armitage, consiguió la aprobación del concejo para su plan de desarrollo, que ha denominado “Cali progresa Contigo,” el 29 de mayo.

Según la propia Alcaldía, el énfasis de la nueva administración será social. Por ello, cerca del 60% de los 11,9 billones de pesos (unos 342220000 US$) se dedicarán a asuntos como la salud, la educación y el empleo.

La educación se encuentra entre las prioridades que han recibido una mayor atención dentro del plan de desarrollo. El objetivo es mejorar el acceso a la educación y fomentar la permanencia en el mismo, especialmente entre los sectores sociales más vulnerables y los individuos con necesidades especiales. Las actuaciones propuestas se centran en torno a dos estrategias: 1) garantizar la gratuidad de la educación hasta los 18 años y 2) establecer programas de apoyo económico a las familias de menores recursos económicos. Las iniciativas englobadas dentro de esta segunda estrategia han demostrado ser especialmente efectivas no solo en Colombia, sino en otros países de la región. Quizá el ejemplo más conocido sea el programa Bolsa Familia en Brasil, cuyo impacto fue más allá de la mejora educativa, convirtiéndose en un poderoso instrumento de reducción de la pobreza.

La inversión total en educación será de $2,4 billones de pesos. Entre los programas propuestos destacan la continuación y el fortalecimiento de programas de transporte escolar, tanto a nivel urbano como rural, que facilitan el acceso a los centros escolares de los estudiantes que residen en zonas aisladas, y que a menudo pertenecen a minorías. Estos programas también mejoran la seguridad de los estudiantes, especialmente a la hora del regreso a sus hogares. El programa subsidia de forma completa el transporte, o entrega bonos de acceso al sistema público BRT MIO. También se potencia el programa de alimentación escolar, PAE, y los programas de entrega de kits escolares, especialmente destinados a las poblaciones desplazadas. También se continúan o refuerzan los programas de metodologías educativas flexibles, destinados a acoger a estudiantes de edad atípica, o analfabetos y que por tanto requieren procesos educativos adaptados a estas necesidades. También se contemplan proyectos de atención a estudiantes con necesidades educativas especiales, tanto por tener alguna discapacidad como por tener talentos excepcionales. Finalmente, se contemplan programas destinados a los adultos, tanto para jóvenes fuera de la edad escolar pero que necesitan completar su educación, por situaciones de exclusión social o por haber estado recluidos penalmente, como para la población adulta en general (Programas CLEIS). Además, el plan contempla una inversión en mejoras de infraestructura, opor un monto de 300.000 mil millones. El plan prevé que al final del mandato 37.609 niños de primera infancia, 185.551 estudiantes en educación básica, y 2200 niños de edad no usual estén recibiendo alguna atención.

Foto credit: emeraldschell

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